150 años del Manifiesto Comunista
MARXISMO–ENGELISMO EN EL MANIFIESTO
Pedro Ortega Díaz*
El
aporte de Federico Engels al marxismo es tan significativo que la historia
podría haber recogido esta teoría con el nombre de marxismo-engelismo,
pero esto sería polémico ya que el propio Engels se ha encargado de
informar y recalcar que hay tesis fundamentales del marxismo que son obras
exclusivas de Marx.
Cuando Carlos Marx y Federico Engels se
encontraron en París en 1844 ya conocían la coincidencia de sus
pensamientos. Su encuentro selló una amistad de toda la vida y un trabajo
teórico, revolucionario, práctico, de lucha social, al frente de la clase
obrera en Europa. La obra de ambos siempre tiene algo de común, tanto es
así, que en el libro fundamental de Carlos Marx, El Capital, los dos
últimos tomos fueron elaborados por Federico Engels, con las notas dejadas
por Marx, pues éste ya había fallecido.
Pero hay trabajos que son reconocidamente de los
dos, que son, sin duda, de autoría común, entre ellos destaca el
"Manifiesto Comunista", cuyo sesquicentenario conmemoramos este año de
1998, y el cual si podemos denominar sin dudas, marxismos-engelismo.
Después de la revolución industrial en Inglaterra y la Revolución
Francesa, la burguesía pasa a dominar a Europa y al mundo y de inmediato
sus choques con la clase obrera pasan a primer plano y ya en 1848, cuando
aparece el "Manifiesto Comunista", la guerra de clases se expresa en forma
violenta. Las insurrecciones de 1848-49 que estallan en Francia, se
extienden a toda Europa. Marx y Engels participan activamente en los
combates.
El Manifiesto Comunista expresa vividamente la
teoría y la práctica de la lucha de clases. Veamos los principios
fundamentales de este histórico documento:
Lucha de clases. "La historia (escrita) de todas
las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las
luchas de clases". (C. Marx y F. Engels, obras escogidas).
La propiedad. "El rasgo distintivo del comunismo
no es la abolición de la propiedad en general, sino la abolición, de la
propiedad burguesa..." En este sentido los comunistas pueden resumir su
teoría en esta fónnula única: abolición de la propiedad privada" (Ibídem,
pág 32).
Dialéctica de las Fuerzas productivas y las
relaciones de producción.
Al llegar a un cierto grado de desarrollo, las
fuerzas productivas chocan con las relaciones de producción existentes,
entonces se abre un período de revolución que sólo culmina con la
imposición de nuevas relaciones de producción acordes con las fuerzas
productivas que se han desarrollado. "Desde hace algunas décadas, la
historia de la industria y el comercio, no es más que la historia de la
rebelión de las fuerzas productivas modernas contra las actuales
relaciones de producción, contra las relaciones de propiedad que
condicionan la existencia de la burguesía y su dominación" (Obras
Escogidas Marx y Engels, tomo 1, pág. 25).
Fin próximo e inevitable de las relaciones de
producción capitalistas.
Es evidente que al analizar las contradicciones
entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción burguesas, el
Manifiesto considera que estas relaciones de producción están agotadas y
que su fin está próximo.
Es lo que podemos apreciar en las citas
anteriores, pero las que damos a continuación son más precisas:
"... la existencia de la burguesía es en lo
sucesivo incompatible con la sociedad". (Ibídem, pág. 31).
"Su hundimiento y la victoria del proletariado son
igualmente inevitables", (Ibíd. pág. 31).
Y en el "Prefacio a la edición rusa de 1882" dicen
Marx y Engels:
"El Manifiesto Comunista se propuso como tarea
proclamar la desaparición próxima e inevitable de la moderna propiedad
burguesa" (Ibíd. pág. 14).
La Idea Fundamental. Engels en el prefacio a la
edición alemana de 1883 del Manifiesto afirma:
"La idea fundamental de que está penetrado todo el
Manifiesto a saber: que la producción económica y la estructura social que
de ella se deriva necesariamente en cada época histórica, constituyen la
base sobre la cual descansa la historia política e intelectual de esa
época; que, por tanto toda la historia (desde la disolución del régimen
primitivo de propiedad común de la tierra) ha sido una historia de lucha
de clases..." ''y que ahora esta lucha ha llegado a una fase en que la
clase explotada y oprimida (el proletariado) no puede ya emanciparse de la
clase que la explota y la oprime (la burguesía) sin emancipar, al mismo
tiempo y para siempre, a la sociedad entera de la explotación, la opresión
y las luchas de clases" (pág. 16 Ibíd.).
El objetivo de Engels es afirmar que estas ideas
pertenecen a Marx, pero para nosotros que estamos indicando ideas
esenciales del Manifiesto es muy importante este señalamiento donde Engels
precisa "La idea fundamental de que está penetrado todo el Manifiesto".
Las ideas expuestas aquí por Federico Engels a
saber: la base económica determinante de la estructura social y política
de la sociedad, la lucha de clases como eje de la historia, están ya
apuntadas. El último aspecto se refiere al papel del proletariado. Al
respecto anotaremos otros puntos contenidos en el Manifiesto. Alienación.
"El creciente empleo de las máquinas y la división del trabajo quitan al
trabajo del proletariado todo carácter sustantivo y le hacen perder con
ello todo atractivo para el obrero. Este se convierte en un simple
apéndice de la máquina, y sólo se la exigen las operaciones más sencillas,
más monótonas de más fácil aprendizaje"...(pág. 26. Ibíd.). Y, concluimos
nosotros, el obrero no se siente creador de lo pro¬ducido y mucho menos
propietario de nada.
Papel del proletariado, de los "Obreros Modernos".
"De todas las clases que hoy se enfrentan a la burguesía sólo el
proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria" (pág. 29. Ibíd.).
"Pero la burguesía no ha forjado solamente las armas que deben darle
muerte; ha producido también los hombres que empuñarán esas armas: los
obreros modernos, los "proletarios" (pág. 26. Ibíd.), (subrayado en el
texto).
Asomos de la dictadura del proletariado. ''y el
proletariado, derrocando por la violencia a la burguesía, implanta su
propia dominación". (Pág. 30.lbíd.). Marx y Engels insisten en el
Manifiesto en que el primer paso de la revolución obrera es la toma del
poder político por la clase de los proletarios y luego afirma:
"Como ya hemos visto más arriba, el primer paso de
la revolución obrera es la elevación del proletariado a la clase
dominante, la conquista de la democracia". (Pág. 38).
El "Manifiesto Comunista" contiene, como hemos
visto, los elementos esenciales del marxismo sobre la transformación de la
sociedad y la revolución proletaria pero no completa el estudio de todos
los problemas, así sobre este de la dictadura del proletariado apenas hay
atisbos igualmente es la situación respecto a la concepción sobre el
Estado.
El mercado mundial. Cosmopolitismo. Literatura
universal.
"La gran industria ha creado el mercado mundial,
ya preparado por el descubrimiento de América" (pág. 23. Ibíd). "Mediante
la explotación del mercado mundial, la burguesía dio carácter cosmopolita
a la producción y al consumo..." (pág. 23. Ibídem) Marx y Engels están
siempre con todo lo que consideren progreso, por ello afirman,
refiriéndose a la burguesía:
"Los bajos precios de sus mercancías constituyen
la artillería pesada que derrumba todas las murallas de China y hace
capitular a los bárbaros más fanáticamente hostiles a los extranjeros"
(pág. 23-24 Ibídem).
Por supuesto, cuando se trata de procesos
coloniales Marx y Engels están decididamente al lado de los pueblos
oprimidos y contra los colonizadores, como, por ejemplo, cuando estudian
"la dominación británica en la India" y denuncian las infamias de los
colonialistas.
Y luego el Manifiesto pasa de la producción
material a la intelectual. "La producción intelectual de la Nación se
convierte en patrimonio común de todos". (pág. 23). "De las numerosas
literaturas nacionales y locales se forma una literatura universal" (pág.
23 Ibídem).
El Manifiesto no se detiene en los problemas de la
dependencia. El capitalismo no había alcanzado su fase imperialista.
Posteriormente Marx y Engels analizan algunos problemas de las
colonizaciones europeas, pero ello no es nuestro tema, pues no está en el
"Manifiesto Comunista". Tampoco fue, ni podía ser objetivo de estudio
especial para Marx y Engels. Ello correspondió a Lenin.
Vigencia del Manifiesto
Los cambios ocurridos desde la época de la
aparición del "Manifiesto Comunista" en 1848 a hoy, son muy grandes. Puede
afirmarse sin pretensiones de "futurismo" y fundamentándose en la propia
ciencia que inspira al Manifiesto, que la actual sociedad será
completamente transformada por las nuevas fuerzas productivas que se están
creando con el desarrollo de la informática, robótica y en [m, con todo lo
que significa la revolución científico-técnica. Sin embargo, como dice la
"Declaración Política ("Pro gramática") del Partido Comunista de
Venezuela, hasta ahora:
"la división entre explotados y explotadores
persiste, la esencia expoliadora del capitalismo se mantiene, la lucha de
clases sigue moviendo la historia".
Son tres afirmaciones de vigencia del Manifiesto:
. La división entre explotados y explotadores . La
esencia expoliadora del capitalismo . La lucha de clases motor de la
historia
Acabamos de ver que estos 3 asertos son pilares
del "Manifiesto Comunista". Los explotados han sufrido cambios e
igualmente los explotadores, pero la esencia del fenómeno sigue
existiendo.
Las expoliaciones del capitalismo de hoy son más
extensas e intensas, pero su fundamento es igual.
Las diversas actitudes y filosofías ante la lucha
de clases no pueden negar su existencia y su acción. Se discute si la
contradicción fundamental continúa siendo clase obrera y burguesía pero
esto está muy ligado a la calidad e importancia de los cambios ocurridos
en estas clases. Si aceptamos que la clase obrera está constituida
también, por los técnicos y científicos que participan directamente en la
producción y que la burguesía comprende las transnacionales imbricadas con
las cúpulas financieras, será fácil mantener lo de que la contradicción
fundamental continúa siendo la planteada en el "Manifiesto Comunista".
El tema es esencial y polémico por lo que
consideramos necesario dedicarle mayor análisis. Además debemos ver el
papel de la clase obrera en la revolución y en este sentido el Manifiesto
es categórico. Ya vimos las citas anteriormente, son los "obreros
modernos", los "proletarios", los llamados a realizar la revolución.
Veamos un esquema de los principales cambios de la clase obrera.
1) Reducción dramática del número de trabajadores;
un robot elimina varios puestos de trabajo. 2) Creciente sustitución del
trabajo manual por el intelectual. 3) Participación directa de la ciencia
y la técnica y por tanto, de científicos y técnicos, en la producción. 4)
Descentralización del trabajo, resurge el trabajo a domicilio, tanto el
primitivo como el computarizado. Aumentan las "maquilas", las diversas
partes de un producto se fabrican en diversos países. 5) Nueva
organización del trabajo estimulando el individualismo y pequeños grupos
elitescos que realizan multitud de labores y hasta líneas de producción
enteras con gran autonomía.
Como vemos el concepto de clase obrera, se
extiende, ya lo hemos afirmado antes, por lo que hoy es más apropiado el
término de "trabajadores" que comprende trabajadores manuales e
intelectuales los cuales son parte del proceso productivo y otras capas
cuyo carácter de obreros podría discutirse. Es con estas variantes como
consideramos válida la afirmación del Manifiesto a que nos estamos
refiriendo. Sobre la "próxima e inevitable" desaparición de la propiedad
burguesa, y "la victoria del proletariado" contenidas en el Manifiesto es
oportuno citar los comentarios de Lenin sobre conceptos similares de Marx
en 1850, pero aplicables al caso:
"...Marx creía en la caducidad del capitalismo y
veía "muy próxima" la revolución socialista. Pero corrigió muy pronto su
error..." (Obra Completas. Ediciones Cartago. Tomo VIII pág. 547). Por
cierto y perdónesenos la digresión, 'Lenin hace esta afirmación en una
polémica donde explica la diferencia entre dictadura democrática del
proletariado y dictadura socialista del proletariado, la primera es un
gobierno bajo el dominio del proletariado, pero para realizar un programa
todavía dentro de relaciones capitalistas de producción, algo análogo,
guardando las distancias, a los periodos de transición de los regímenes
socialistas actuales. También hay similitud con el periodo de liberación
nacional, que plantea el Partido Comunista de Venezuela en su última
"Declaración Política (Pro gramática) del X Congreso. Nosotros no
planteamos dictadura, pero sí una alianza con ''predominio de los
trabajadores" para implantar un gobierno democrático que realice las
tareas de rescatar la independencia, la soberanía, la identidad nacional,
en todos los campos: político, económico, social, cultural.
En cuanto a las tesis del materialismo histórico
que son medulares en el Manifiesto: el juego dialéctico entre fuerzas
productivas y relaciones de producción, las acciones e interacciones entre
ellas, que van determinando las transformaciones en las sociedades, la
base económica como fundamento de la superestructura política, social,
jurídica, etc. son leyes que se han demostrado en la historia de las
sociedades. Las variadas polémicas que siempre han existido al respecto,
son muchas veces laterales, accesorias, como por ejemplo, la tesis de que
en América no hubo nunca feudalismo o que el modo de producción asiático
no estuvo catalogado por Marx y Engels. Lo demás son las tesis burguesas
que niegan radicalmente las del Manifiesto. Ello es simplemente una
expresión de la lucha de clases en el campo ideológico.
Afirmamos pues, que las ideas fundamentales del
Manifiesto sobre las de los cambios sociales están vigentes.
Acabamos de leer a Lenin considerando un error de
Marx haber valorado como próximo el final del capitalismo. Han pasado 150
años y es ineludible hacer ahora nosotros una valoración sobre las
relaciones de producción capitalista frente a las modernas fuerzas
productivas.
El enorme desarrollo de las fuerzas productivas
debería producir mayores beneficios a la sociedad humana, bajo el
capitalismo produce mayores zonas de miseria en especial en los países
dependientes ¿puede el capitalismo dar solución a tal contradicción? A
mayor utilización de la ciencia y la técnica, mientras más se eleva el
número de robots es más alto el número de desempleados ¿cómo puede el
capitalismo enfrentar el problema? ¿Se frenará el desarrollo científico
técnico?
El planeta Tierra se deteriora velozmente, los
científicos dan información necesaria y señalan medidas a tomar. El
"capitalismo salvaje" regido por la ley de la "máxima ganancia" se niega a
realizadas. El gobierno de EE.UU. se resiste a disminuir la contaminación.
¿Se resignará la población de la Tierra a ver impotente el exterminio de
las condiciones de vida?
El capital financiero, el capital especulativo,
acumula enormes ganancias pero las limitaciones del consumo no permiten
invertir en la proporción requerida. El capital financiero sigue
especulando en contra de los países dependientes por ejemplo, con la deuda
externa, y aumentando la miseria a la vez que la situación amenaza con
serias crisis. ¿Dónde está la espada para este nudo gordiano?
Los negocios de las armas y el de las drogas son
los más prósperos de la sociedad capitalista y ambos riegan muerte y
destrucción.
Pareciera que la sociedad capitalista está
llegando a una encrucijada donde la ley marxista, extensamente explicada
en el "Manifiesto Comunista", exige nuevas relaciones de producción. En
todo caso, ya hemos dicho que esta ley ha demostrado su vigencia en la
historia.
En cuanto a la concepción sobre el Estado, la
destrucción del Estado burgués y el período de transición que debería
llevar a la "dictadura del proletariado" hemos visto que no son tesis del
Manifiesto, allí solamente se señalan estos temas en líneas generales. El
espacio no permite extendemos por lo que simplemente afirmaremos que la
tesis de la "dictadura del proletariado" es un tema muy polémico en los
Partidos Comunistas y Progresistas en general.
En el Programa del PCV de 1980 se mantiene la
"dictadura del proletariado" explicando que es algo muy diferente a lo que
se conoce corrientemente en nuestro medio como "dictadura". En la
Declaración Política (Pro gramática) de 1996 se plantea un gobierno de
liberación nacional, una alianza de clases, con participación de sectores
burgueses y "predominio de los trabajadores".
En cuanto a la propiedad hemos visto que el
Manifiesto plantea que no se trata de suprimir la propiedad en general
sino la "propiedad burguesa".
Ahora bien, ¿Cuál es la propiedad burguesa hoy? Es
la propiedad de las transnacionales, la de las cúpulas financieras, la de
los grandes grupos económicos. Evidentemente que esta propiedad debe
suprimirse. El Manifiesto deja claro el respeto a la propiedad individual,
que traducido a la civilización actual, significa la propiedad de la
vivienda, del carro, de las computadoras, televisores, de la propiedad
producto del cultivo y el trabajo personal, de propiedad cooperativa y de
toda propiedad que no se transforme en capital para la explotación del
trabajo ajeno.
Esta concepción del manifiesto debemos
considerarla vigente con las variantes que produce la actual situación.
La crisis mundial y la nueva sociedad
Acabamos de plantear la posibilidad próxima del
cambio de las relaciones de producción capitalista, la imposición de
nuevas relaciones de producción capaces de enfrentar las encrucijadas del
mundo actual a los cuales también nos hemos referido. Esto significa una
revolución, una nueva sociedad.
Por ello, no es de extrañar la crisis mundial que
observamos, crisis del viejo sistema capitalista pero crisis también del
nuevo sistema de relaciones de producción capitalista.
Es la humanidad entera la que hoy está en crisis.
Y lo está porque el parto de la nueva sociedad que anunció el Manifiesto
está en gestación. Por ello, no es paradoja que cuando ha caído el
"socialismo real", cuando vivimos un temporal período de retroceso
histórico, cuando los regimenes socialistas existentes apelan a reformas
que aún cuando se realizan bajo un estado con dominio del Partido
Comunista, incluyen aperturas de mercado e inversiones extranjeras,
precisamente en estos momentos, sea cuando se presente más claro el
alborear del nuevo mundo, de la nueva sociedad, la realización de "la
utopía del Manifiesto".
Si la sociedad socialista, que con todos los
errores que hemos visto, existía en la URSS y países del Este Europeo, fue
capaz de garantizar empleo para todo el mundo, salud, educación y casi
todos vivienda, ahora superadas las vías torcidas, con las experiencias de
los países que luchan por construir el socialismo, éste será capaz no
solamente de mantener los anteriores beneficios anotados, sino de lograr
prosperidad económica y plena utilización de los adelantos científicos
técnicos. Todo esto dentro del funcionamiento de la libertad, democracia y
pleno humanismo.
Al puntualizar los errores que ahora podemos
apreciar en lo que fue el "socialismo real", quedan de hecho indicados
cómo deben ser los procesos correctos en la nueva sociedad. Veamos pues
algunos comúnmente señalados.
Hoy está completamente claro que la común
ideología, los principios generales, no pueden llevamos a la pretensión de
modelos únicos, modelos universales de socialismo. Ello es contrario al
marxismo que enseña a tomar en cuenta las realidades y cada país tiene las
propias: economía, política, cultura, historia. Siempre hubo discusión
sobre esta materia, y partidos que se resistían a copiar el modelo
soviético, pero lo general era lo contrario.
Es muy conocida la versión de cómo se violentaron
procesos económicos y sociales durante el período stalinista en la URSS.
Es evidente que esto fue cierto, en cambio es muy polémica la apreciación
de si ello era indispensable o no. Lo que también es claro es que hubo
tiempo suficiente para corregir las desviaciones, los procesos anormales,
que las violaciones originales pudieron producir.
En la URSS, y por lo tanto en los países
capitalistas del este europeo, no se aplicaba el principio marxista de
socialismo "de cada quien según su capacidad a cada quien según su
trabajo", lo cual influía en el desestímulo individual en las labores.
Durante mucho tiempo estos procesos se contuvieron a base de mística y de
espíritu de sacrificio, pero llegó un momento cuando las realidades
económicas cobraron su precio.
La centralización del poder político y económico
era aplastante. El poder político se concentraba en una persona, y en un
país inmenso y multinacional como la URSS, había una centralización de los
planes económicos exageradas. El monopolio ideológico por parte del
Estado, impedía los debates, la discusión, la apertura a las diferencias.
El proceso socialista estaba alterado. Los medios de producción no estaban
en manos de la sociedad ni de las comunidades de trabajadores, eran
dominados por las cúpulas. A esta situación interna completamente alejada
de los principios, hay que agregar los enormes esfuerzos que exigía la
guerra fría y la carrera armamentista, la ayuda a los pueblos débiles, el
apoyo a los Partidos Comunistas, Obreros y Progresistas del mundo.
Así visto ahora, con serenidad, todo este
panorama, no resulta tan sorprendente la caída de la URSS.
A estas enseñanzas, a estas experiencias,
agregaremos ahora algunos conceptos generales que desde nuestro punto de
vista, deben ser hoy claves para la sociedad que sustituya a. la
capitalista dentro de la visión del "Manifiesto Comunista".
Por pertenecer al campo filosófico, planteamos en
primer lugar, que la mente, el ser humano, asimila con retardo los cambios
de los procesos materiales. Cuando se socializan los medios de producción
no desaparecen automáticamente el egoísmo que milenios de propiedad
privada ha creado. La sociedad socialista, por tanto, debe tomar en cuenta
esta realidad y, por ejemplo, debe mantener el estímulo individual del
trabajador o trabajadora para impulsar la producción. Dentro el mismo
razonamiento debe aplicarse como política económica el principio ya
mencionado "a cada quien según su trabajo, de cada quien según su
capacidad".
Las reformas de los países que hoy construyen el
socialismo son productos de experiencias bien evaluadas y estudios basados
en nuestra común ideología, para nosotros que los observamos de lejos son
ensayos serios a los cuales deseamos los mayores éxitos. Los caminos
seguidos nos indican la necesidad de agotar procesos capitalistas pero
bajo el firme control del Estado Socialista. Los partidos que dirigen
estos países han rechazado el pluripartidismo.
Queremos destacar en forma muy especial la
necesaria participación de los trabajadores y el pueblo en el estudio de
los problemas y la ejecución de las labores de la comunidad. Además
agregaremos la necesidad de las libertades de información, de
investigación, el debate ideológico, todo lo cual significa altura
científica y cultural y posibilidad de impedir la existencia de
privilegios con los miembros de cualquier jerarquía social.
Y finalmente la autoridad necesaria del Partido y
el Estado socialista para impedir las injerencias imperialistas y las
penetraciones burguesas . Además de la teoría, es la vida, la experiencia,
que nos dice que la lucha de los trabajadores necesita seguir la esencia
de aquella consigna: “Proletaríos de todos los países; Uníos". La ayuda
mutua, el intercambio de experiencias y estudios teóricos son
indispensables. El decaimiento que en este momento, de transitorio
retroceso histórico, vive este principio será superado y los nuevos
regímenes socialistas deben inscribirlo en sus preocupaciones.
Sean estos modestos aportes un sincero homenaje a
la grandeza del Manifiesto Comunista.
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* Abogado.
Fue dirigente nacional del Partido Comunista de Venezuela.
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