|
Ligia Elena Rojas *
A LA MEMORIA DEL HISTORIADOR CUBANO
FRANCISCO PIDIVAL
Como guerrero siempre.
Uniformado y montado a caballo, portando algunas veces la espada, o
simplemente colgando desde su correaje que atraviesa su ropa militar. Es
la imagen que se fijó desde aquellas apuradas lecciones escolares.
Batallas y años, números de soldados y las últimas expresiones de algún
héroe moribundo.
Más de un motivo para asociarlo con la
guerra. Sólo cuando la historia profundiza un rasgo de su pensamiento o
acción lo abordamos con particular interés. Madurados los hechos, bajo el
marco de la inquietud critica, orillamos la realidad histórica en su
exacta dimensión. Nuestro gran hombre, al igual que grandes luchadores de
las colonias del histórico batallar caribeño, fue mucho más allá de la
idea del Autonomismo: romper totalmente los vínculos políticos, que es lo
mismo que decir INDEPENDENCIA. Esta idea y la gran avanzada revolucionaria
de la LIBERTAD DE LOS ESCLAVOS, lo saca totalmente de su clase social
mantuana; cosa que jamás le perdonarían los terratenientes del Perú. Pero
sabía Bolívar que para lograr tales propósitos debía hacer la guerra. ''El
Hombre de las Dificultades" como se autodenominó en carta dirigida a
Santander tuvo respeto por la PAZ. Ella le asediaba en sus planteamientos,
numerosas veces en sus escritos y expresiones personales, la acariciaba
como ambición modelo. No seria exagerado y sí oportuno decir, 'que tal vez
LA PAZ, no será sólo ausencia de la guerra, sino la reivindicación de los
derechos para esa clase paria y desposeída, que eran los brazos que hacían
producir las tierras de las clases económicamente poderosas, que venían
observando con recelo su empresa libertaria.
Nunca encontré tan acertadamente
agrupados los conceptos de PAZ del Libertador, como lo recoge el libro
"Bolívar en Vivo y en Directo" del historiador bolivariano Francisco
Pividal, a quien Cuba y Venezuela deben el gran esfuerzo por difundir el
pensamiento bolivariano en este continente.
Sintetiza la fiel trascripción de un
programa abierto a los oyentes desde una conocida emisora del hermano país
de Colombia, en el bicentenario del héroe. A objeto de aclarar conceptos
emitidos por los oyentes acerca de un presunto espíritu bélico que animara
al Libertador, el mencionado autor hace acopio muy acertadamente de
expresiones escritas (cartas o discursos) acerca de la PAZ. Fluido
programa que interesó a historiadores y hombres de letras, quienes con sus
preguntas hicieron posible el desarrollo porque el tema previo sobre su
pensamiento y obra estaba señalado; se hizo objetivo y ameno, presentando
un Bolívar de carne y hueso.
Dejo en directo la palabra PAZ en la
inquietud del Hombre de las Dificultades:
"Desde que me resolví a facilitar los
medios de concluir la guerra, también me resolví hacer todo género de
sacrificio para obtener la PAZ".
"PAZ o armisticio deber ser nuestra
divisa".
"Dignaos conceder a Venezuela un
gobierno eminentemente popular, eminentemente justo, eminentemente moral,
que encadene la opresión, la anarquía y la culpa Un gobierno que haga
reinar la inocencia, la humanidad y la PAZ".
''LA PAZ será mi puerto, mi gloria, mi
recompensa, mi dicha y cuanto es precioso en el mundo. Ya lo he proclamado
a la faz de Venezuela: el primer día de PAZ será el último de mi mando.
Nada hará cambiar esta determinación".
"Yo juré en el fondo de mi corazón no
ser más que un soldado, servir solamente en la guerra y ser en la paz un
buen ciudadano".
"...todo confirma de un modo sólido mis
conjeturas sobre una próxima PAZ..." yo siempre tengo una idea
confortativa de PAZ y reconocimiento, como usted lo sabe, y aún no se ha
reído a costa de su pazomanía".
..."Es casi infalible que el
colonialismo español nos prestara su reconocimiento a costa de muy
pequeñas compensaciones, insignificantes si entran en comparación con el
inestimable bien de la PAZ"
Así pues la pregunta que se hizo sobre
la PAZ, abrió un interesante espacio para reactualizar la idea que en el
pensamiento bolivariano la PAZ era un bien que habría de lograr. La
justicia era para él una necesidad junto a la PAZ, como fue una necesidad
la guerra para transformar aquella sociedad colonialista, no sólo en el
orden político, sino también en lo económico y por ende en lo social. El
carácter visionario del grande hombre cobra fuerza hoy bajo otro marco
histórico. "Sin justicia no hay PAZ", es el fundamento ideológico
admonitoriamente preventivo de la Teología de la Liberación; pero también
en el orden práctico es la fuerza que impulsa los movimientos de
transformación social en estos pueblos del continente. Las ideas futuritas
del Libertador Simón Bolívar cobran fuerza hoy. Se reactualizan iluminando
el camino para el desarrollo y unificación de América Latina y el Caribe,
donde el respecto a la soberanía y el derecho a una vida digna, son los
criterios que unifican las acciones gestoras del desarrollo e integración
continental.
_________
* Educadora |