H. Igarza
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EL SUEÑO DE LUTHER KING

EL FANTASMA DE UNA CONSPIRACIÓN

Héctor Igarza *

A 30 años del asesinato de Marín Luther King, líder de los derechos civiles que soñaba con la igualdad racial en Estados Unidos, la familia del reverendo clama por despertarse de la pesadilla y dar finalmente cuerpo al fantasma de una conspiración. 

El 4 de abril de 1968, una bala disparada por un supuesto vengador solitario, condenado después sin juicio a 99 años de cárcel, alcanzó mortalmente al orador que predicaba desde el balcón de una habitación del hotel Lorraine, en Memphis, estado de Tennessee. 

Desde entonces, las sospechas y teorías sobre una conspiración para acabar con la vida del peligroso enemigo de grupos racistas, han caído sobre la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Servicio de Inteligencia del Ejército, el Buró Federal de Inteligencia (FBI), la mafia y organizaciones extremistas. 

Dexter King, hijo menor de Martín Luther King se entrevistó la última semana de marzo con el culpable de la muerte de su padre, James Early Ray, a quien renovó el interés de la familia en revisar la causa, mientras el reo, de raza blanca, reiteró ofrecer pruebas irrefutables de su inocencia, pero sólo ante un tribunal. 

En la entrevista cara a cara en un hospital de Nashville, Tennessee, donde se atiende la enfermedad, Ray dijo al joven King que nada tuvo que  ver con la muerte de tu padre, al tIempo que Dexter King aseguró que "yo y mi familia haremos todo lo posible para que prevalezca la justicia". 

Tras conocer a Ray creo, y mi familia cree, que este hombre es inocente. Hace tiempo que se preparaba esta visita que para mí ha sido una experiencia espiritual, comentó King al salir de la cárcel. 

Preguntado por la prensa sobre el motivo de esta afirmación, el joven de 36 años dijo que ocurre algo cuando se mira a una persona a los  ojos que permite determinar si dice la verdad 

Hay muchas ironías en este caso, pero en cierta manera, y de forma extraña, nuestro destino, el de mí padre y el suyo, quedaron unidos, y mi familia piensa que no tenemos todas las respuestas, dijo King a Ray ante la policía y la prensa. 

Pero el tiempo apremia, pues el único culpable del asesinato padece de una cirrosis hepática terminal y mientras la familia del líder negro busca un donante de hígado, las autoridades penales y de salud de Estados Unidos no han incluido el nombre de Ray entre los pacientes que esperan recibir un trasplante de órgano. 

Ray, que era un fugitivo en el momento en que se entregó al FBI para cumplir una pena de 99 años en lugar de ir a un juicio que le costaría la muerte, ha pedido siete veces la reapertura de su proceso pero siempre le ha sido denegado. 

Sin embargo en esta ocasión el presunto asesino del más joven ganador del Premio Nobel por la Paz tiene a su favor el hecho de que la reclamación pretende aclarar la verdad y no la de ser liberado, empeño en el que cuenta mucho el interés de la familia King en aclarar el proceso. 

Poco tiempo después del crimen Ray fue detenido al terminar una fuga por Europa y confesó su culpabilidad solitaria según explicó después por consejo de sus abogados y para evitar la pena de muerte. 

Pero días después de ser sentenciado declaró su inocencia y aseguró que el asesinato había sido una conspiración encabezada por un misterioso comerciante de armas llamado Raoul, teoría que aún mantiene en pie pero sobre la cual no ha hecho los aportes que afirma poseer. 

Ray agregó que él fue solamente uno de los elementos del gran mecanismo montado para acabar con el movimiento de los derechos civiles de la población negra de Estados Unidos. La sanción de 99 años fue ratificada en 1971 por la Cámara de Representantes estadounidenses después de realizada una investigación. 

El condenado pide sobre todo que se vuelva a examinar el rifle Remington 30.06 utilizado en el asesinato ocurrido en Memphis a donde había acudido el pastor para ayudar a dirigir una huelga de trabajadores de los servicios sanitarios. 

Las huellas de Ray fueron supuestamente encontradas sobre el arma. pero el condenado insiste en que con las tecnologías de hoy se pueden realizar pruebas de balística que permitirían determinar su inocencia. 

El hijo de King piensa también que hace 30 años no era posible aclarar el asesinato aunque tal vez lo sea ahora y, por lo tanto él y su familia apoyan a Ray en su petición de un nuevo juicio. 

Un juez de Memphis decidió la apelación del caso a otra instancia superior para ver las posibilidades legales de respaldar nuevas pruebas balísticas. 

El pedido de la familia King se basa en una nueva ley del estado de Tennese según la cual se puede reabrir un proceso si existe una posibilidad razonable de que nuevos análisis científicos puedan probar la inocencia de una persona.

El abogado de Ray, William F. Pepper y la familia de la víctima han sido acusados por quienes creen en la culpabilidad del reo de buscar protagonismo al sacar el caso a la luz pública y especialmente por la reunión cara a cara con el reo. 

El jurista cree en los relatos de conjura de su cliente y en la existencia del tal Raoul. por lo que apoya el procedimiento de que sea un jurado el que por primera vez certifique si tiene bases reales la amenaza de "llévenme al estrado para testificar y sabrán lo que realmente sucedió". 

Según Yolanda King, la hija del asesinado debe celebrarse el juicio. No creo que Ray actuase en solitario. ¿De dónde obtuvo el apoyo? se pregunta. 

Para Coretta la viuda también un proceso rápido esclarecería las condiciones en que se produjo el asesinato. Esta es nuestra última oportunidad para poder cerrar este caso con cordura. Afirmó lo cual permitiría enterrar para siempre el fantasma que la persigue desde el crimen.

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* Prensa Latina

Debate Abierto: revista venezolana para la reflexión y discusión. Director responsable y fundador: Carolus Wimmer
ISSN: 1316-497X. Deposito legal: p.p. 19702DF390 - RIF: J30691967-8