economía de Vietnam: diez años de renovación
Le Van
Toan *
En el proceso de
edificación y desarrollo de Vietnam, el 60 Congreso del Partido Comunista
de Vietnam (1986) puede considerarse como una fecha histórica. En efecto,
produjo un cambio determinante optando por una macroeconomía en relación a
la vez con las realidades del país y con las leyes objetivas. El 70
Congreso (1991) confirmó y mejoró esta nueva orientación., Vietnam realiza
así la política de renovación desde hace diez años, en dos planes
quinquenales: 1986-1990 y 1991-1995
El primer plan emprende el difícil
pasaje del sistema de planificación fuertemente centralizado hacia una
economía de mercado controlada por el Estado de acuerdo a la orientación
socialista. Con tanteos y con errores este plan produjo efectos tangibles
solo en sus últimos años. De 1986 a 1990, la tasa media de crecimiento del
producto bruto interno fue del 3,9%. Cifra no desdeñable si se la compara
con las tasas de crecimiento medio de la economía mundial, y sobre todo
con la de la ex Unión Soviética y de los países de Europa del Este en el
mismo período. Vale señalar que la política de renovación de Vietnam tuvo
lugar antes de la crisis generalizada de los países del bloque del este. Y
es gracias a ella que Vietnam se benefició de colaboraciones
internacionales que le permitieron consolidar su economía durante esos
años.
El segundo plan marca una nueva etapa
del desarrollo económico del país. De 1991 a 1995, la tasa de crecimiento
medio del PBI fue del 8,2% anual, culminando en 9,5% en 1995. Esta tasa
media no supera solamente aquella del plan anterior, sino también la
previsión de una tasa del 5,5 al 6,6% anual. Durante este período, la
industria creció en una media del 13,5% anual, la producción de víveres
creció 1,2 millones de toneladas anuales, y el valor total de las
exportaciones aumentó en 1995 el 216% con relación a 1990. Además, de 1988
a 1995 el crecimiento total acumulativo de inversiones extranjeras
(proyectos agregados) fue de 19 mil millones de dólares.
Pero lo importante, es que la
producción nacional responde no solo a las necesidades del consumo sino
que permite tener un principio de acumulación. En realidad, la vida es aún
difícil para diferentes capas de la sociedad pero, en el conjunto, el
mejoramiento de las condiciones de vida es incontrastable. Las encuestas
de estos últimos años han demostrado que el número de familias ricas no ha
dejado de aumentar al mismo tiempo que los ingresos de las familias pobres
no han dejado de mejorar. Además, el número de familias que viven bajo el
nivel de pobreza pasó del 55% en 1989 al 19,9% en 1993. Entre los doce
millones de hogares campesinos, el 53,2% tienen electricidad, el 66,3%
agua potable, el 12% casas de material y el 45,6% prefabricadas.
Otro resultado importante es el control
de la inflación. Esta era de tres cifras durante el período 86.88, pasando
de 774,7% en 1986 al 393,8% en 1988, luego bajó notablemente: 34,7% en
1989, 17,6% en 1992, 12,7% en 1995. Con avances y retrocesos este nivel es
aún muy alto, pero el riesgo de regreso a una mega inflación parece ya
descartado.
En el plano de las relaciones
económicas exteriores, la situación nunca fue tan alentadora Vietnam
estableció relaciones diplomáticas con 150 países en -el mundo, tiene
intercambio comercial con más de 100 países o territorios de los cuales
más de 50 invierten en el país. Además hay relaciones multilaterales o
bilaterales con los grandes poderes económicos y las instituciones
financieras internacionales o regionales. En el conjunto, el plan
quinquenal 1991-1995 produjo buenos resultados superando las previsiones
(ver tabla)
Sin embargo, Vietnam se encuentra aún
ante grandes dificultades. Por una parte se trata de mantener un fuerte
crecimiento durante un período prolongado y de aumentar la eficacia
económica para sostener la competencia en función de la integración con la
economía internacional y regional. Por otra parte paralelamente al
crecimiento económico, es necesario construir una sociedad justa y humana.
Vietnam practica la apertura al
extranjero en un momento en que su economía, aunque en fuerte crecimiento,
es aún muy débil. La producción per cápita de numerosos productos es aún
muy inferior en relación a otros países. Por ejemplo en 1995 la producción
de electricidad fue de 198,6 kwh por habitante y por año, la de carbón de
5,1 kg, la de petróleo bruto 104 kg, aquella del acero de 5 kilos, la de
cementos de 69 kg, la de papel 2,8 le, la de azúcar de 5,3 le, Y la de
productos textiles de 3 metros.
Las infraestructuras no responden aún a
las necesidades del desarrollo económico actual, sin hablar de necesidades
futuras. La red ferroviaria, de vía única, no supera los 3.260 km. De los
cuales el 87,8% es de trocha angosta; el 65,4% de la red vial son caminos
de tierra. El número de teléfonos se cuadruplico en 1995 con relación a
1992, pero existe solamente un teléfono por cada 100 habitantes.
En las empresas los equipamientos son
obsoletos y la productividad es muy baja Beneficiando importantes
inversiones, las empresas del estado son relativamente modernas, pero el
coeficiente de usurario de su capital fijo es muy elevado; casi 60% para
más de la mitad de ellas. Otro problema, en una misma empresa, el
equipamiento es de diferentes orígenes, por 10 tanto de diferentes
tecnologías, 10 que dificulta el mantenimiento. Una reciente medición
hasta del 53% de las 2.292 empresas encuestadas.
El problema de la inversión es más y
más serio. Actualmente la tasa de inversión es de apenas el 20% del PBI,
lo que es muy débil en relación a otros países de la región (37,2% en
Corea del Sur, y 39,7% en Singapur). Es difícil movilizar capitales al
interior del país, la acumulación y productividad del trabajo son débiles,
en tanto que la competencia es más y más fuerte para atraer inversiones
extranjeras.
Pero la dificultad más grave es sin
duda la de los recursos humanos. Faltan especialistas que comprendan los
mecanismos de la economía de mercado y que sean capaces de traducir las
directivas del Partido y del Estado en medidas concretas de acuerdo con
estos mecanismos.
Faltan también buenos gerentes y
empresarios conocedores de las leyes y prácticas de comercio
internacional. En tanto se pueden construir empresas en pocos años, en
pocos meses, la formación de estos especialistas exige decenas de años.
Para superar estas dificultades y
enfrentar estos desafíos a fin de asegurar un fuerte crecimiento de la
economía en los próximos años, es necesario convencerse de las siguientes
necesidades.
1- La estabilidad socio-política es la
condición primera para el desarrollo económico. La experiencia de
numerosos países muestra que tal estabilidad permite emplear al máximo de
su potencial personas y bienes, al mismo tiempo que tranquiliza a los
inversores nacionales y extranjeros. Si muchos países africanos
potencialmente ricos, se retrasan en el avance por un camino del
desarrollo económico, es a causa de conflictos interminables, tribales y
entre estados. Pero estabilidad no quiere decir statu quo. Sobre la base
de los resultados obtenidos y en razón de la renovación económica, es
necesario un cambio progresivo del sistema político, y una solución de los
problemas sociales. La primera cosa que debe hacer Vietnam es construir un
Estado de derecho tan poderoso que pueda defender los derechos del pueblo
y luchar a la vez contra el centralismo burocrático y la tendencia al
descontrol.
2- Es necesaria una economía
multisectorial, en la cual el sector del Estado detente el rol dirigente.
El problema es que la eficacia económica del Estado es pobre y que no se
ha alentado suficientemente hasta ahora el desarrollo de otros sectores.
El resultado es que la parte no estatal del país tiende a disminuir,
pasando del 67,5% en 1990 al 59,8% en 1994%. Esta tendencia no es propia
de una economía multisectorial, en tanto que los sectores no estables
recelan de las potencialidades no explotadas.
3- Movilizando los capitales, es
necesario una atención particular a su utilización ya que una incorrecta
utilización de capitales no permite realizar la reproducción extendida, en
consecuencia un crecimiento fuerte y durable. En lo que concierne
particularmente a los capitales extranjeros, su mala utilización conduce a
la agravación del endeudamiento y en consecuencia a la dependencia de la
economía nacional en relación a la extranjera. Los presupuestarios deben
consagrarse prioritariamente a la construcción de infraestructura que
permitan la formación de nuevas regiones económicas. La utilización
desmigajada de recursos presupuestarios no puede tener eficacia
económica.
4- Es necesario controlar la inflación
porque ningún crecimiento fuerte y durable de la economía es posible con
una inflación galopante. Durante estos últimos años, la inflación estuvo
contenida pero no se puede excluir una nueva disparada. Cuando se aumentan
fuertemente las inversiones, de las cuales una buena parte provienen del
exterior, la inflación tiene tendencia a aumentar. No es entonces posible
para Vietnam tener una baja tasa de inflación análoga a aquella de los
países industrializados. Lo que se puede prever para los próximos años es
una inflación que no supere el crecimiento económico. Al mismo tiempo hay
que estabilizar la tasa de cambio y el valor de la moneda nacional. El
control de la inflación y la estabilidad de las tasas de cambio son dos
problemas estrechamente vinculados.
5- Hay que consolidar y desarrollar la
política de apertura estabilizando relaciones económicas exteriores
multiformes, como la ayuda internacional en materia de capitales, de
tecnologías y de capacidad gestionaría. La apertura significa también el
desarrollo de las exportaciones que permitan obtener divisas para las
importaciones y el mejoramiento del nivel de vida de la población. No hay
que inquietarse por el crecimiento de las importaciones, ya que el 20% de
ellas son realizadas por empresas conjuntas que tienen capitales
extranjeros. Cuanto más importantes son las inversiones extranjeras más
aumentan las importaciones. En este caso el déficit en la balanza
comercial no es malsano. No hay que olvidar que países como Corea del Sur
y Hong Kong no alcanzaron el equilibrio de sus balanzas comerciales hasta
1984. Lo importante es equilibrar la cuenta corriente y aumentar
fuertemente las reservas en divisas.
6- Finalmente conviene tener un
programa y un plan estratégico, es decir de largo plazo uniendo la
formación de cuadros al problema de su remuneración. Esta formación aspira
no solamente a responder a las necesidades del momento sino también a
asegurar en el largo plazo el buen funcionamiento de la administración, de
la gestión de empresas y del desarrollo de la ciencia y la técnica.
Paralelamente, hay que renovar el sistema de remuneración de los cuadros
determinando los salarios en función de la calidad y eficacia del trabajo.
Hay que decir que este sistema permitirá no solamente dar un aliciente a
los trabajadores, sino que además permitirá combatir la corrupción.
El 8° Congreso del Partido que se
reunió en junio de 1996 examinó los éxitos y debilidades de la economía
nacional del periodo transcurrido y analizó las vías a seguir para
explorar todas las oportunidades y potencialidades del país en vista de un
fuerte y durable crecimiento. Analizando las dificultades y las
oportunidades, combinando los factores internos y externos se podrán hacer
previsiones para el plan quinquenal 1996-2000. Si durante este periodo la
economía afirma una tasa de crecimiento medio anual del 10%, la producción
nacional será doblada en 7 años.

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* Director
General de la Oficina Central de Estadísticas de la República del Vietnam |