victoria de
los obreros norteamericanos
Luís Oviedo *
Se cierra la negra etapa padecida tras
la derrota de los controladores aéreos en 1981. La victoria de los
trabajadores de la UPS en huelga puede revivir el movimiento obrero
estadounidense.
Después de dos semanas de huelga, con piquetes
de decenas de miles de trabajadores a todo lo largo y lo ancho del país, los
camioneros de la UPS la mayor empresa de encomiendas de los Estados Unidos
obtuvieron una formidable victoria.
Bajo la presión de una huelga que se mantenía
vigorosamente y que amenazaba con extenderse a los pilotos de los aviones de la
compañía y del respaldo popular a los huelguistas, la patronal debió ceder en
casI todos los puntos en disputa: conversión de trabajadores de tiempo parcial
en trabajadores de tiempo completo, salarios, jubilaciones, tercerización (ver
recuadro).
La huelga de los 185.000 "Team-sters"
(camioneros) de la UPS fue la mayor paralización que protagonizó el movimiento
sindical norteamericano en los últimos treinta años, mostró la tensión social
existente en los Estados Unidos y los enormes esfuerzos de su movimiento obrero
para imponer un límite decisivo a la "flexibilización" y a la pérdida de
conquistas.
Una huelga popular
Toda la prensa, sin excepción, resalta que
"uno de los hechos más remarcables de la huelga fue la extensión del apoyo del
público a los huelguistas y a sus reivindicaciones" (The New York Times, 21/8).
Este respaldo popular fue un elemento decisivo
porque "galvanizó a los huelguistas en los piquetes" e "impulsó a la
empresa a realizar grandes concesiones" (ídem).
La amplitud de este apoyo obedece al hecho de
que los reclamos levantados por los "Teamster" igualdad de pago para todos los
trabajadores, estabilidad laboral, basta de precarización tocaron el "nervio" de
una población trabajadora agobiada y agotada después de una década de
"reestructuración ", "reducción de los costos laborales" y proliferación de
"empleos basura".
Perspectivas
Después de la huelga, Ron Carey, presidente
del sindicato de los "Teamsters", fue enfático: "esta victoria, dijo, marca un
viraje histórico para el movimiento sindical". John Sweeney, presidente de la
AFLCIO, la central sindical norteamericana, agregó que "el movimiento sindical
está de nuevo en carrera". ¿Cómo evalúa la gran burguesía norteamericana la
derrota de la patronal de la UPS?
Algunos han señalado que el acuerdo creará
"presiones inflacionarias", sobre todo si los aumentos y conquistas logrados en
UPS tratan de extenderse a otras empresas. En otras palabras, que esperan un
ascenso del movimiento reivindicativo; la "congelada" huelga de los ferroviarios
de Amtrack (ver parte) lo confirma. The
Wall Street Journal (20/8) es especialmente cáustico con el "costoso" acuerdo
firmado por la patronal de la UPS. El diario de los financistas de Nueva York
señala que el crecimiento económico ininterrumpido de los últimos seis años y el
"boom" de los beneficios y los valores bursátiles está basado en los bajísimos
costos laborales y en la utilización masiva del "trabajo basura", para deprimir
sistemáticamente los salarios.
Puntos claves del acuerdo tentativo entre los
Teamsters y la UPS:
-
Contrato: el sindicato quería un acuerdo de dos o tres años de duración,
pero aceptó un convenio por cinco años.
-
Empleo: la compañía proponía crear 1.000 empleos de tiempo completo. El
acuerdo establece que UPS creará 10.000 empleos de tiempo completo, a partir
de los existentes (de tiempo parcial durante la vigencia del contrato).
-
Salario: la base de 8 dólares la hora se aumenta en 50 centavos. El
salario promedio de un camionero de UPS (19,95 dólares la hora) aumentará 3,1
dólares durante la vigencia del contrato. El salario de los trabajadores de
tiempo parcial aumentará 4,1 dólares la hora.
-
Jubilación: la compañía quería retirarse del fondo de pensión administrativo
por el sindicato y que cubre a todos los trabajadores de la rama, para crear
un nuevo plan de jubilaciones exclusivamente para los trabajadores de UPS.
Según el acuerdo, UPS retira su propuesta y acuerda mantenerse en el actual
sistema.
-
Tercerización:
la empresa se compromete a reducir los trabajos subcontratados a terceras
compañías (no sindicalizadas), con
excepción de las fiestas de fin de año.
Clinton: decreto de necesidad y urgencia
Apenas dos días después de la victoria de los
camioneros de la UPS, Clinton se vio obligado a decretar la suspensión de la
huelga ferroviaria anunciada para el 5 de septiembre.
Los trabajadores de Amtrak, una empresa
ferroviaria semiestatal, habían votado ir a la huelga por la renovación de su
convenio colectivo. La intervención de Clinton obliga a los trabajadores a
suspender la huelga por 60 días.
Si hasta entonces no se llega a un acuerdo,
"el Congreso puede votar una ley que imponga un arreglo a la disputa" (El
Cronista, 22/8).
La potestad del Congreso para liquidar
definitivamente el conflicto sólo después de cumplidos los 60 días de
"congelamiento" decretados por Clinton, explican el "apuro" presidencial
para decretar la suspensión de la huelga. "Un vocero de la Casa Blanca dijo
que Clinton actuó antes de la fecha límite del 5 de septiembre para asegurar que
el Congreso estuviera en sesiones después de la expiración del plazo de
congelamiento; "si la situación no está resuelta entonces, el Congreso podrá
actuar (…)" Financia! Times, 22/8). En pocas palabras, el gobierno
norteamericano está dispuesto a impedir, por los medios que sea, la huelga de
los ferroviarios.
La rápida intervención de Clinton contra los
ferroviarios es enormemente instructiva, porque confirma lo que señalamos que
"cada vez con mayor frecuencia, las huelgas se están convirtiendo en un asunto
político de la mayor magnitud"
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