|
Francisco Alpino
1
Controles de precios allá
y aquí
En
el año 91 (enero) el gobierno ruso puso en práctica lo que el Diario New
York Times calificó de la peor manera, expresando: «Rusia realizó un
peligroso salto a los mercados cuando eliminó los controles de precios en
casi todos los productos de consumo... Se espera que los precios se
tripliquen e incluso se cuadruplique, lo que hundirá aún más en la pobreza
a millones de rusos».
Aquí en Venezuela, por el
contrario; en 1995, un débil intento de parcial control de precio mereció
el «repudio» de los sectores o grupos económicos; los mismos que si
aplauden el «férreo control» de los salarios, cuyo monto mínimo anunciado
con bombos y platillos, pero con cierta reticencia- no llega a la mitad de
la llamada Cesta Básica alimenticia, fa cual ya pasa de los 150 mil
bolívares, sin tomar en cuenta: ropa, zapatos, vivienda, medicina, etc.,
como muy bien lo precisara
recientemente el ex
Rector de la UCV, el médico Luis Fuenmayor.
2
Democracia, revolución y
objetividad social
El historiador
norteamericano G. Novack, emite al respecto el siguiente juicio: «Ningún
pueblo emprende el camino de la revolución, cuando tiene a mano formas más
fáciles y más convencionales de remediar sus enfermedades y alcanzar sus
objetivos».
De igual manera Thomas
Jefferson, ex presidente de los EEUU, puntualizaba en la Declaración de
Independencia de Norteamérica: «La experiencia ha demostrado que la
humanidad está más dispuesta a sufrir mientras los males
son sufribles, que
corregirlos aboliendo las formas a que está acostumbrada»...
Esto es reforzado por el
antes citado historiador marxista G. Novack: «Mientras pueden, los hombres
tratan de mantener sus disputas y resolver sus problemas dentro de los
limites del orden establecido»...
Por su parte, el creador
del primer Estado marxista, decía al respecto: «El pueblo quiere de manera
inequívoca, vivir siempre en situación de paz, excepto cuando hay una
situación revolucionaria tipica e insoportable: cuando los de abajo no
quieren seguir
siendo gobernados como hasta entonces y los de arriba no puedan gobernar
como lo han hecho» (V.I. Lenin). Asi mismo Carlos Marx, precisaba: «Los
pueblos sólo se trazan metas que, objetivamente, puedan alcanzar».
3
Lucha de EEUU. «contra
la
droga» sustituye a la
Guerra Fría
El famoso lingüista
estadounidense Noam Chosky, afirmaba, a mediados de 1990, que la guerra
contra las drogas sustituye en EEUU la llamada Guerra Fría, como
instrumento de control social, y señaló que la cruzada contra el ex
presidente panameño M. A. Noriega es un perfecto ejemplo de
ello...»Estados Unidos se sirvió del general Noriega, un vulgar
delincuente, mientras les fue fiel y dócil; pero en cuanto mostró cierta
independencia, al apoyar el proceso de paz de Contadora, Washington
decidió convertirlo en un demonio, responsabilizándolo de los crimenes más
nefandos hasta derrocarlo por la fuerza enésima invasión, dijo Choamski a
la Agencia EFE... Para
justificar la invasión a Panamá, se creó, con la ayuda de los medios de
comunicación una especie de histeria en tomo a su persona, se le pintó
como un monstruo, vinculado al negro mundo de la droga y por tanto, como
una amenaza para la juventud estadounidense.
Finalmente Noam Chomski señalaba que
los panameños no deberían hacerse demasiadas ilusiones sobre la
generosidad de los EEUU tras la invasión, a juzgar por otros precedentes
como la República Dominicana, Grenada; países que sufrieron sendas
invasiones militares de Estados Unidos».
Los posteriores y complementarios
argumentos de ayuda a la causa estadounidense testigos traficantes que
también se quiso utilizar contra Fidel Castro infructuosamente; terminaron
de hundir al ex amigo de EEUU, aunque los abogados de Noriega, denunciaron
con pelos y señales tan descarada patraña Made in USA.
4
Fidel y sus muertes cíclicas:
Desde el desembarco del Granma
Ante una «nueva muerte» del presidente
cubano, una autorizada representante de la cancillería cubana,
tranquilamente reaccionaba con las mismas palabras con que encabezamos el
presente enfoque; agregando que «cada cierto tiempo la ultraderecha cubana
radicada en Miami, hacía correr iguales rumores»,.. Lo que se le olvidó a
la funcionaria cubana fue decir que estos nuevos rumores (totalmente
ciertos) coincidieron con una repetida entrevista del periodista Jaime
Baily y con el conocidísimo cantautor cubano Silvio Rodríguez; quien una
vea más supo responder, con la mayor humildad y cubanidad, las preguntas
«inteligentes» del periodista y de los televidentes... Sus respuestas
sobre los más variados tópicos, políticos, sociales y musicales; destacan
la más alta calidad humana de artista agradecido de su país y su pueblo:
«estando en Cuba tengo el oxígeno o la fuerza suficiente para cantar y
componer; fuera de Cuba pierdo mucho de eso».
Sobre las elecciones cubanas: «son las
más democráticas, pues participa el 97% del electorado cubano y se
realizan desde las bases comunitarias: barrios, fábricas, provincias hasta
llegar a las de carácter nacional que eligen los Diputados a la Asamblea
Nacional, a la cual yo fui electo, estando en Argentina», ...Sobre si,
«tanto le gusta cantar sobre los presos en otras latitudes y no lo hace
por de Cuba: «yo he realizado varias giras por las cárceles de Cuba y le
he cantado a los presos personalmente».
Al responder sobre lo afirmado de que
los músicos del exilio cubano no son oídos en las radios, respondió: «Los
cantantes cubanos radicados en Cuba: Pablo Milanés y yo, no son oídos en
las emisoras de Miami (lo que es igual no es trampa, FA), pero en
cualquier casa de La Habana y en la calle, se puede oír a cualquier hora
los conocidos Willy Chirinos, Oiga Guillot, Gloria Estefan; y nada le
sucede a esas personas», y finalmente: «Tengo entendido que los llamados
«presos de conciencia» no son tales; la mayoría ha sido apresado por
cometer actos terroristas, o incitación al delito, etc. Actos que en todo
caso son «menores» que los que se vienen cometiendo contra nosotros a
través del genocida embargo por la primera potencia mundial, durante más
de 37 años, con la velada pero salvaje intención de: «1:Jn pueblo sometido
al hambre y otras necesidades, le agradezca a los EEUU «tan humanitario
gesto» y se rebele contra el gobierno de Fidel Castro».
5
El trabajador: principal víctima de
«la distribución
del ingreso»
«La renta petrolera, de donde ha
derivado fundamentalmente hasta ahora, la principal fuente de ingreso,
pertenece a todos los venezolanos, pero se distribuye de manera tal que
privilegia a una minoría de la población y castiga a la mayoría que más
necesita de esos recursos para alcanzar niveles de vida acorde con su
dignidad de persona humana... Esa situación de injusticia social,
inminente en el modelo de distribución del ingreso se profundiza aún más a
partir del momento en que la presión tributaria sobre la población se hizo
más intensa, toda vez que el ingreso por la renta petrolera y los
provenientes de los diferentes impuestos buscarán equipararse»... Si hasta
ahora la injusticia social ha consistido en «distribuir mal lo que
pertenece a todos», de ahora en adelante, además, se le quitará también
por vía de impuestos a los que tienen poco para seguir privilegiando a los
que tienen más!» (Fernando Chumaceiro, El Globo, 14/05/97).
Los párrafos precedentes, suscritos por
este «empresario zuliano», que nos hace recordar a su «colega» F. Engels
(ambos burgueses); nos «obliga» de paso a reproducir las precursoras
palabras del «desfasado» Carlos Marx, expresadas en 1844; casi resumidas
en un discurso inaugural como Senador, un Siglo después (1945) por el
desaparecido poeta universal Pablo Neruda, en torno al destino de los
trabajadores: «Hay en todo esto un gran absurdo. El que hace las cosas no
las tiene. Las tiene el que no las hace»... El genial autor de El Capital
decía, hace más de un siglo (153 años), con palabras «menos poéticas» pero
de igual contundencia social: «La mísera del trabajador aumenta con la
fuerza y el volumen de su producción; el resultado necesario de la
competencia es la acumulación de capital en pocas manos y por tanto el
establecimiento del monopolio en forma terrible... El trabajo se vuelve
más pobre a medida que produce más riqueza y a medida que su producción
crece en poder y cantidad.
¡EL TRABAJADOR SE CONVIERTE EN UNA
MERCANCÍA AUN MAS BARATA CUANTOS MAS BIENES CREA!
Cuanto más produce el trabajador menos
tiene para consumir; cuanto más valor crea más se desvaloriza él mismo;
cuanto más refinado es su producto, más vulgar y desgraciado es el
trabajador; cuanto más civilizado es el producto más bárbaro es el
trabajador; cuanto más poderosa es la obra, más débil es el trabajador;
cuanta mayor inteligencia manifieste su obra más declina en inteligencia
el trabajador y se convierte en esclavo de la naturaleza... El trabajo
produce maravillas para los ricos, pero produce privaciones para el
trabajador. Produce palacios, pero también «cabañas» para el trabajador.
Produce belleza pero también deformidad para el trabajador» |