C. Wimmer
[Principal] [Arriba] [H. Mendez] [Congreso] [Pablo Neruda] [Luis Britto Garcia] [H. Gomez] [Pedro Ortega] [L. Rojas] [J. Carrera] [R. Dominquez] [Crisis del marxismo] [V. Lenin] [R. Zardoya] [C. Wimmer] [H. Pliego] [P. Garcia] [EEUU] [V. Teitelboim]


Desde 01/07/07
Page Ranking Tool
 

*

Principal
Arriba
 
VISIÓN HISTÓRICA DEL MARXISMO

Por Carolus Wimmer *

¿Qué es marxismo?

Los libros dicen que es «la doctrina revolucionaria de Marx, Engels y Lenín que constituye un sistema íntegro y armónico de concepciones filosóficas, económicas y político sociales» (M.M. Rosental: Diccionario Filosófico). 

Algunos sostienen hoy que el derrumbe del socialismo euro soviético, el fin del socialismo en Europa del Este, significa «la muerte del marxismo», el fin de la historia. Rechazamos estos jinetes apocalípticos. Sin embargo estamos convencidos que existe la necesidad de repensarlo de manera profunda e intensa. Para prepararse para esa reflexión sobre el marxismo será útil revisar su evolución en la historia. 

A pesar de las derrotas momentáneas de un tipo de socialismo, practicado en Europa, el marxismo es sin duda la filosofía más prestigiosa del mundo actual y así será también en el futuro. Lo dramático es que aún así su alcance para la vida moderna queda sin competencia. Sus adeptos son innumerables, y él se transformó a un movimiento de proporción mundial. 

Con el transcurrir del tiempo tenía que adaptarse a nuevas condiciones, conquistó nuevas ramas de la ciencia. En este proceso se forman aplicaciones distintas del marxismo. Hay tradiciones marxistas diferentes en la ex Unión Soviética, en China, en Francia, en Cuba, en Venezuela o cualquier otro país, y cada una se divide a su vez en diferentes escuelas, tendencias y teorías. Surgieron además numerosos intentos de unir el marxismo con otras tendencias filosóficas. Por eso es especialmente difícil, responder a la pregunta: ¿Qué es marxismo?

Se puede considerar el marxismo como un sistema del pensamiento humano que se mantiene vivo y se transforma continuamente. 

En el sentido más estrecho el concepto «marxismo» se refiere a toda la obra creada por Carlos Marx, que constituyen los fundamentos teóricos esenciales para el socialismo y comunismo moderno. La palabra se utiliza a menudo también para incluir a Federico Engels, el amigo y compañero de lucha de Marx durante toda su vida, y eventualmente todas las ideas de personas que se apoyaron y se apoyan en su obra. Surgen dificultades al intentar de responder de forma más concreta.

 ¿Qué dijo Marx realmente? ¿Cuáles son sus verdaderos herederos? 

«Nosotros no consideramos la teoría de Marx como algo cerrado e intocable», escribió Lenin en «Nuestro Programa», «al contrario, estamos convencidos, que sólo creó el fundamento de la ciencia, que los marxistas tienen que desarrollar en todos los ámbitos, si no quieren quedar atrasados». 

Por eso se hizo el intento de determinar el marxismo con el criterio del método dialéctico y materialista. Lukacs explica en «Historia y Conciencia de Clases», por ejemplo, «marxismo ortodoxo» no significa una fe ciega hacia tal o cual tesis, sino lo ortodoxo en el marxismo se refiere exclusivamente al  método. Otros destacan la posición política del marxismo en favor de la causa de la clase obrera y del socialismo como característica más importante. 

El término «marxismo» se utilizó por primera vez por los adversarios de Marx en el movimiento socialista de los años 1870 Y 1880. Ni Marx ni Engels lo utilizaron. Poco antes de la muerte de Engels tanto los seguidores como los adversarios emplearon ese, término, propagándose rápidamente. 

Las primeras obras de Marx tenían especialmente un carácter filosófi­co y político. Marx demostró ya temprano un interés peculiar por problemas económicos. En el exilio en Londres a partir de 1849, dedicó la mayoría de su tiempo al estudio de la economía. El resultado principal eran los tomos y manuscritos de «El Capital». En estas obras hace un esfuerzo «por descubrir la ley del movimien­to económico de la sociedad moderna»(capitalista). Sobre la base de la teoría de valor del trabajo Marx expone la teo­ría de la plusvalía. Así logra dar una presentación clara y amplia del mecanismo de la explotación económica en el capitalismo, algo que los economis­tas anteriores no pudieron hacer. 

Pero la obra de Marx nunca se redujo a temas económicos. Él siempre incorporó los fenómenos económicos dentro del contexto social e histórico. 

El desarrollo de las fuerzas productivas produce un conflicto con las relaciones de producción, y éste se refleja en la lucha de clases. Tales conflictos son las fuerzas impulsoras básicas de la historia. Su desenvolvimiento específico en el capitalismo, no sólo origina las condiciones económicas, sino también sus agentes, la clase de los obreros y trabajadores industriales, para un cambio revolucionario. En la historia se pueden reconocer diferentes niveles de progreso o modos de producción. El modo de producción capitalista es una forma temporal y limitada y será sustituida por una fase superior del desarrollo social, el socialismo y el comunismo. 

Una cualidad especial de Marx es su profundidad y uniformidad filosófica. Sin embargo, Marx nunca encontró el tiempo de presentar su filosofía en toda su extensión y en forma sistemática. Fueron otros los que elaboraron de forma amplia el método subyacente en su obra y todas las implicaciones de su concepción del mundo. Fue principalmente Federico Engels, quien realizó este trabajo. 

En una serie de obras, que escribió al final de su vida, Engels comenzó a elaborar claramente el método de Marx, llamado posteriormente el materialismo histórico, y a concebir al marxismo como una concepción del mundo compleja. Estas obras del Engels tuvieron mucha influencia sobre la evolución posterior del marxismo. El proceso de sistematización de las ideas de Marx y su ampliación a otras áreas fue continuado por la primera generación de sus seguidores: Kautsky, Labriola, Plechanov Y Mehring. Además surgieron durante este período por primera vez serias controversias teóricas dentro del marxismo. Bernstein planteó que a causa de los avances históricos y económicos, importantes aspectos de la teoría de Marx habían perdido su validez: la teoría del valor, la tesis de la agudización de la lucha de clases y la inevitabilidad de revoluciones en el ca­pitalismo. Bernstein criticó también la filosofía de Marx desde posiciones kantianas y neokantianas. 

Aunque no era un teórico genial, Bernstein era con su «revisionismo» expresión de una corriente teórica de su época, que ganó más y más influencia, especialmente entre los socialistas no marxistas. Las ideas neokantianas positivistas ejercieron también una influencia sobre la escuela de los austro marxistas (M. Adler, Hilferding, Renner). Kautsky, Rosa Luxemburg y Lenin se enfrentaron fuertemente al revisionismo.

La primera guerra mundial marcó una ruptura en el marxismo. Comenzó el derrumbe del movimiento socialista; al final apareció el triunfo de la revolución bolchevique en Rusia bajo la dirección de Lenin, y con eso la creación del primer Estado marxista, seguido de la fundación de partidos comunistas en muchos países y su unión en la Tercera Internacional.

Lenin era el líder indiscutible con, gran voluntad y poder de decisión, un pensador con claridad y visión futuris­ta. Aparte de Marx y Engles, nadie más cobró tanta importancia para el progreso del marxismo como Lenin. Sus apor­tes pueden resumirse en lo siguiente: él hizo énfasis en la importancia de la lucha de clases y el papel del proletariado, también en las condiciones relativamente atrasadas de Rusia; él convirtió otra vez el marxismo en una filosofía revolucionaria y formuló principios de organización política de influencia permanente. Así mismo amplió el análisis del capitalismo. En su análisis del imperialismo destacó los conflictos entre las potencias capitalistas y el desarrollo desigual de los países capitalistas. Adicionalmente, él destacó las amplias posibilidades para las actividades revolucionarias; elaboró la teoría marxista del Estado y la amplió. En sus últimos trabajos inició sus reflexiones sobre la construcción de una sociedad socialista en la Unión Soviética. 

Después de la victoria de la revolución rusa el pensamiento marxista tuvo un gran auge en muchas y variadas áreas: psicología, lingüística, filosofía de la ciencia. Fue acompañado por una gigantesca creatividad artística (Eisenstein, Prokofiev, Majakovski, ete.). Fuera de la URSS hubo grandes aportes por parte del filósofo húngaro Lucacs y el italiano Gramsci.

Stalin bautizó la ampliación del marxismo por Lenin como «leninismo». Stalin no fue un teórico innovador. Redujo el ideario de Lenin a un sistema simplificado de teoremas; pero por la organización centralizada del movimiento comunista mundial sirven sus escritos para definir el «marxismo ortodoxo». Surgieron también tendencias y movimientos opositores.

Bucharin fue un crítico importante de la política económica estalinista. Sin embargo, el movimiento político opositor más importante fue dirigido por Trotzki, después de su expulsión de la URSS en 1929. Los puntos principales de la crítica de Trotzki al marxismo soviético se centraron en los problemas del proceso revolucionario y el carácter de la sociedad soviética, que fue caracterizado por él como estado obrero dege­nerado. El trotzkismo aún hoy mantie­ne unos pocos pero insistentes seguidores.

Durante el período de Stalin el espacio de discusión fue muy limitado dentro de los movimientos comunistas. Esta situación cambió rápidamente después de su muerte en 1953. En la URSS comenzó un proceso de liberalización que  culminó en la condena que hizo Chrutchov de Stalin. Con estos aconte­cimientos entraron al marxismo cambios radicales. Algunos vieron en eso el derrumbe definitivo del marxismo. Kolakovki, por ejemplo, explicó este hecho así: «...la doctrina se desintegró como momias que se expone al aire libre... el marxismo no se enriqueció tampoco fue ampliado sino se des integró en un caos de ideas». 

Si se analiza bien el desarrollo del marxismo desde la muerte de Stalin, no se puede mantener ese juicio negativo. Al contrario, el marxismo vivió un nuevo auge y mundialmente amplió su influencia.

En la URSS y Europa del Este comenzaron a hacerse notar una variedad de ideas y tendencias. Unos autores se ocuparon especialmente con temas que afectan al hombre directamente: alienación, valores éticos, democracia, libertad, etc., a menudo tomando como referencia las obras de Marx. Surgieron avances importantes en la Psicología, Filosofía y Economía (Lusia, Iljenkov, Lange). Además aparecieron voces que eran más críticas y más opositoras que antes. 

Durante esta época el marxismo en China se desarrolló completamente diferente. Después de la victoria de los comunistas chinos bajo la dirección de Mao Tse Tong en 1949 se amplió la influencia del marxismo enormemente en la parte asiática. Mao elaboró una forma especial de marxismo que contiene importantes aportes para la teoría política y militar. y para la filosofía. Él ideó una estrategia del desarrollo económico que trató de corregir en China la tendencia de la política económica de la URSS que se basó exclusivamente en la industria pesada. Similar actitud tomaron los partidos marxistas en Vietnam, Corea y otros países de este continente. 

Durante los años 60 y 70 las ideas de Mao representaron línea alternativa para muchos marxistas e inspiraron a muchas organizaciones revolucionarias, sin embargo, los excesos de la revolu­ción cultural china (1966-1976), cuestionaron el maoísmo en la propia China, la cual también perdió influencia a nivel internacional. Otros movimientos revolucionarios del Tercer Mundo aportaron también creativamente al marxismo. En Vietnam fue Ho chiminh que aplicó creadoramente el marxismo a la situación concreta de su país, convirtiéndose el marxismo en baluarte de grandes sectores populares de todos los países del globo contra el capitalismo y el imperialismo. 

Lo mismo pasó en América Latina en el caso de la revolución cubana. Bajo la dirección de Fidel y Che Guevara los comunistas y revolucionarios cubanos enriquecieron el marxismo tan excepcionalmente que, a pesar del bloqueo yanqui y el derrumbe euro soviético, se construye muy sui géneris el socialismo en la isla caribeña. 

En Europa se desarrolló el marxis­mo al contrario al Tercer Mundo en un ambiente no revolucionario. A pesar de eso, también allí conquistó un lugar central en la vida espiritual. En Francia participaron en los debates alrededor del marxismo, no sólo intelectuales comunistas (H. Lefrebre, Althusser, Séve), sino también personalidades con una relación ambivalente con respecto al marxismo (Sartre, Merleau Ponty). Una gran influencia partió de la Escuela de Frankfurt (Adorno, Horkheimer, Marcuse, Habermas). En Italia surgieron innovadores debates con Della Volpe y Coletti. Muchos de estos autores europeos se leyeron también en las universidades y círculos intelectuales venezolanos. 

Si apartamos los desarrollos teóricos, el marxismo tuvo también gran influencia en las obras de muchos autores y artistas (Majakovki, Eisenstein, Brecht, Picasso, Neruda, Casals, Aragón, Guillén, Miguel Otero Silva, Gabriel Bracho, entre muchos otros). 

El marxismo no sólo interesa hoy a las organizaciones socialistas revolucionarias. Hace mucho se convirtió en parte normal de la vida intelectual moderna. En ese proceso reacciona hacia otras ideologías y se mezcla con ellas, por ejemplo con la «teología de la liberación». Ya no es posible determinar de forma inequívoca dónde termina el marxismo y dónde comienza otras tendencias del pensamiento. 

Las ideas con los cuales los no marxistas quieren negar el marxismo, deben ser parte de la discusión como problema que hay que resolver, desarrollando el marxismo, ampliándolo y eventualmente reformulando aspectos del él. 

El mundo se encuentra en constante cambio y el marxismo es una reacción viva de eso. Es confrontado constantemente con problemas nuevos resueltos. Uno de los problemas que se pudiera nombrar es el carácter actual del capitalismo, su desarrollo económico y su estructura de clases. Todo eso hay que analizarlo hoy en el marco de la globalización. 

En el Tercer Mundo y, en especial en América Latina, están surgiendo movimientos que unen la lucha por la liberación nacional con el socialismo revolucionario. Estos fenómenos pre­sentan una problemática especial para el marxismo. 

Otros retos presentan los cambios en los ex países socialistas. 

Por eso es de esperar que venga un extraordinario auge del marxismo con un rico y valioso debate abierto.

__________

* Pedágogo, Director de la Fundación Debate Abierto

www.debateabierto.net - www.lapatriagrande.net

Debate Abierto: revista venezolana para la reflexión y discusión. Director responsable y fundador: Carolus Wimmer
ISSN: 1316-497X. Deposito legal: p.p. 19702DF390 - RIF: J30691967-8