Simón Bolívar: Libertador y
Revolucionario
Por
Pedro Ortega Díaz*
Las acciones e ideas de Simón Bolívar
son tan diversas, y sobre ellas se han escrito y dicho tan inmensa
cantidad de textos y frases, que es fácil apreciar muchas formas de
valoración.
Esto nos resulta hasta natural cuando,
nos adentramos en el estudio de una personalidad tan inquieta, tan
dinámica, ilustrada, genial y, en ocasiones, aparentemente contradictoria,
como Bolívar.
Existe la historiografía oficial llena
de ditirambos, hasta buena literatura, relato de proezas y batallas sin
ningún contenido, y que a pesar del fuego aparente y formal que puedan
tener algunas, resultan frías como las múltiples estatuas que pueblan no
solo a Venezuela y América Latina, sino al mundo. Logran hablar y repetir
el nombre del héroe sin enseñar nada sobre él.
Los Domingo Díaz, Madariagas,
Santanderes, algunos escritos norteamericanos, peruanos, argentinos y
otros que por encima de todo, se dejan llevar por su odio al Libertador y
describen una personalidad siempre grandiosa, pero en negativo. Esto nos
enseña a como no interpretar a Bolívar.
Otros pretenden ser sumamente
objetivos, analizan lo positivo y lo negativo, escrutan todo, las
supuestas contradicciones de Bolívar ante la Religión, ante Piar y Mariño,
ante Inglaterra y EE.UU.; descubren que Puerto Cabello se perdió en 1812
porque Bolívar se fue a una fiesta o que la expedici6n de Los Cayos
fracasó por Pepita Machado. Son historiadores que se enredan en el
análisis del hecho aislado y no logran las ideas fundamentales.. Son los
que principalmente han caído en la apreciaci6n, demasiado extendida por lo
demás, y que suele confundimos cuando comenzamos a estudiar al genial
caraqueño, de los dos Bolívar: el Libertador, brillante, de la guerra de
Independencia y el dictador, reaccionario de los últimos años, cuando es
precisamente lo contrario, Bolívar sigue un proceso de acercamiento al
pueblo, a su ejército, de esclavos, negros, zambos, mestizos, blancos, de
radicalismo, de asunción de posiciones revolucionarias y tiene que asumir
todos los poderes como única manera de intentar resistir la ofensiva de
los oligarcas y godos de toda Colombia, los neogranadinos que acaudilla
Francisco de Paula, Santander y los venezolanos que se han ganado la
figura del prócer José Antonio Páez. Enfrentados entre sí, pero unidos
todos para atacar al Libertador y acabar con su obra: la Colombia unida.
Nuestro héroe es un revolucionario,
mírese con el lente que se le mire y examínese con cualquier mentalidad
También hay quienes, especialmente
algunos revolucionarios, quieren ver a Bolívar pensar y decir todo lo que
ellos desean que piense y diga, y concluyen en un Bolívar marxista, aun
cuando Bolívar no llegó a leer a Marx, un Bolívar antiimperialista aun
cuando todavía no habíamos entrado a la etapa del capital monopolista.
Quizás exagero un poco, para curamos de esta forma de interpretar a
nuestro héroe que lo enmaraña todo y resulta engañosa para el lector.
Pensamos que por supuesto, debemos tratar de conocer lo más posible a
Bolívar, desde su vida privada hasta sus ensueños y delirios en el Monte
Sacro y en el Chimborazo, pero profundizando en las ideas y acciones y
precisando los grandes objetivos e ideas fundamentales durante su
accionar. Así no será fácil descubrir su matriz filosófica, sus grandes
objetivos políticos y como con el contacto estrecho con el pueblo, en
especial con su ejército, se van radicalizando sus ideas y con ellas las
metas.
Ideas ejes del Libertador
Hemos
seguido este método y llegado a resultados que pienso son fundamentales.
Los grandes ideales; ejes de la vida de Bolívar son:
-
La independencia de
las colonias hispanoamericanas del dominio de la Corona Española.
-
La unidad de las
excolonias para consolidar su independencia y hacer las fuertes y
respetables, especialmente frente al expansionismo norteamericano. El
temor a éste fue aumentando en las medidas que fue viendo sus acciones y
sus ideas y chocó con los gobernantes de esta gran nación.
-
Establecer formas de
gobiernos fuertes, centralistas, por la etapa de constitución, de
formación, de estos países y por la razón anterior, el peligro de las
dominaciones extranjeras. Siendo expreso que no debían ser monarquías.
-
La imperiosa necesidad
de ganar al pueblo, a las masas negras, pardas, mestizas en general,
indígenas, blancas a la causa de la independencia y de la constitución
de un poder fuerte ante los poderes extranjeros. Este pensamiento siguió
un proceso de afirmación constante en los conceptos y acciones del
Libertador.
-
Política social
revolucionaria: libertad de los esclavos, defensa de los indígenas,
especialmente de sus comunidades, tierras para el pueblo.
-
Ejército popular,
identificación desde el soldado al general con las ideas anteriores.
-
Filosofía muy influida
por las ideas de la revolución francesa, por la «ilustración», por
Rousseau y Voltaire, adquiridas de Simón Rodríguez, de su vida en Europa
y sus lecturas.
-
Dentro de la firmeza
de su pensamiento, Bolívar es de un gran pragmatismo y ante el cambio de
las situaciones adopta rápidamente nuevas actitudes, esto explica sus
múltiples aparentes contradicciones.
-
Gran profundidad en
sus pensamientos, avizora el futuro, por ello algunos de sus juicios
fundamentales pueden ser hoy guía de nuestras luchas.
Así históricamente situados, podremos
fácilmente examinar porqué de la guerra a muerte y el fusilamiento de
Piar, qué males o qué bienes produjo Pepita Machado, qué obligaba a
Bolívar a buscar en ocasiones desesperadamente el apoyo de la Gran
Bretaña, el arrebato de propiciar la prisión de Miranda y cientos de
episodios en algunos de los cuales opinaremos que el Libertador no actuó
bien, pero ya esto no nos producirá confusión, porque tenemos ejes básicos
que nos sirven de orientación y firme asiento.
El Bolívar revolucionario
Nuestro héroe es un revolucionario,
mírese con el lente que se le mire y examínese con cualquier mentalidad.
Para quienes ser revolucionario es levantarse en armas, sublevarse, ser
guerrillero, protestar vocingleramente, evidentemente que identificarán al
joven miembro de la «Sociedad Patriótica», agitando frente al Congreso,
gritando y diciendo discursos incendiarios para que terminaran de declarar
la independencia, luego, enguerrillado en la Nueva Granada contra la
Corona Española e invadiendo a Venezuela con un puñado de hombres para
realizar la «Campaña Admirable», con un revolucionario
Si nos guiamos un poco por el
significado etimológico, revolverlo todo, alborotar, cambiar las
instituciones políticas, no es necesario argumentar mucho para concluir
que Bolívar, quería revolverlo todo, variarlo todo y que, en verdad,
cambió bastante entre otras cosas las instituciones políticas en por lo
menos 6 países de América Latina, es decir, que si lo medimos con este
rasero, concluiremos también en Bolívar revolucionario.
Desde el punto de vista de nosotros,
los marxistas, Simón Bolívar es revolucionario múltiple. Lo es cuando
culmina un proceso revolucionario clásico: el desarrollo de las fuerzas
productivas en la colonia había creado nuevas relaciones de producción
serviles, semifeudales y esclavistas, que permitía la explotación de las
clases populares por la clase denominada de los «nobles criollos»,
propietarios nativos, que habiendo conquistado el predominio económico,
carecían del poder político, la revolución de independencia completa el
ciclo y el poder político pasa a manos de esta clase, pero cuando Bolívar
rompe la dominación imperial de la Corona Española, con sus tributos,
estancos y demás lazo económicos y políticos, también es revolucionario.
Cuando Bolívar lucha tenazmente por la
libertad de los esclavos, es posible que lo inspira fundamentalmente el
humanismo, pero está proponiéndose sustituir un modo de producción por
otro; está propugnando una revolución desde el más, estricto contexto
marxista, está siendo un revolucionario.
Nuestro héroe propugnó medidas sociales
avanzadas, siempre inscritas en profundo humanismo. Defendió a los
indígenas con diversas medidas principalmente tendientes a la conservación
de sus comunidades y sus tierras. Esta actividad es demasiado conocida con
textos expresos del Libertador. Sólo comentaré el decreto que por allá
por 1828, estableció Bolívar llamado «contribución personal de indígenas»
que en realidad buscaba descargar a los indígenas de otra serie de cargas
impositivas que existían, y, 10 que era preocupación especial de nuestro
personaje, defender las tierras de las comunidades.
En educación, Bolívar siguió las
orientaciones avanzadas de su maestro, amigo y compañero de ideales, Don
Simón Rodríguez.
Igualmente tuvo Bolívar cuidado extremo
con el respeto a la naturaleza, la defensa del medio ambiente
Bolívar y la Anfictionía
Los Libertadores hispanoamericanos
sonaron con una Hispanoamérica unida Bolívar primero anhela en la, «Carta
de Jamaica>> para con el correr de los años pasar a conformar una política
concreta e ir a la acción.
Pocas veces hemos citado el texto
completo de los ensueños del delirante del Chimborazo en la Carta de
Jamaica:
«Es una idea grandiosa pretender formar
de todo el mundo nuevo una sola nación, con un solo vínculo que una sus
partes entre sí y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas
costumbres y una religión, debería, por consiguiente, tener un solo
gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse; más
no es posible porque climas remotos, situaciones diversas, intereses
opuestos, caracteres desemejantes, dividen a la América.
¡Qué bello sería que el Istmo de
Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los Griegos! Ojala
que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de
los representantes de las repúblicas, reinos e imperios...» (Carta de
Jamaica. Ediciones del Ministerio de Educación...1965).
Es de advertir cómo Bolívar utiliza
«mundo nuevo» y «América» como «Nuestra América» y nuestro mundo nuevo. En
el texto citado no hay posible confusión por la precisión de «un origen,
una lengua...>> pero hay frases sueltas donde el Libertador usa las mismas
formas e intérpretes interesados han querido confundir.
La cita anterior nos permite apreciar
la forma de discurrir de nuestro héroe, primero expone cómo deberán ser
las cosas, luego las dificultades que no hacen posible el paradigma
señalado, y termina con los deseos de que alguna vez se realicen. ¡Once
años! tardó en lograr reunir el «augusto congreso>> sin que éste, sin
embargo pudiera coronar sus metas.
Queda claro que la ambición libertadora
no es constituir un solo Estado, sino una Confederación de Estados.
Las evocaciones de Corinto, sede de las
anfictionías griegas son la razón que lleva a dar el nombre de
«anfictiónico)) al Congreso de Panamá.
Bolívar pasa de los anhelos a las
realizaciones cuando ya culminando la independencia, es Jefe del Perú y
Presidente de Colombia, tiene poder suficiente para emprender la obra.
Previamente realiza una amplia labor diplomática. Misiones especiales
firman con todos los países de Hispanoamérica pactos de «Unión, Liga y
Confederación)) y siguen años de lucha incansable organizando el Congreso.
Ya abonado el terreno, dirige el 7 de diciembre de 1824, dos días antes de
la batalla de Ayacucho, su Circular Convocatoria para el Congreso
Anfictiónico de Panamá. Esta no admite dudas sobre quiénes son los
invitados, lo son «las repúblicas americanas, antes colonias españolas»
La invitación a EE.UU., que luego se
extiende a Brasil e Inglaterra, la hacen Guadalupe Victoria, Presidente de
México y Francisco de Paula Santander, Vicepresidente de Colombia. Bolívar
forzando un poco las formas diplomáticas, expresa su desacuerdo, dice que
un mundo de países hacen inefectiva la unión, concretamente afirma que
Haití y EE.UU. por el hecho de ser extranjeros no deben estar en la
Confederación, pero la invitación está oficialmente hecha. El Libertador,
como solía hacerlo, pasó a actuar de acuerdo a la realidad existente. Lo
cierto es que EE.UU. desarrolló una activa labor contra el Congreso y
contra Bolívar, envió los delegados al Congreso con instrucciones
concretas de oponerse a sus objetivos y obtener acuerdos comerciales. Uno
de los delegados murió en el viaje y el otro llegó después de terminado el
Congreso y mudada la sede Tacubaya (México). La inauguración de la
anfictionía tuvo lugar el 22 de junio de 1826, sesionó con los delegados
de los países hispanoamericanos Y los delegados, digamos extranjeros, los
de Inglaterra y Holanda, como observadores, no tomaban parte en las
sesiones. Sabía que en lo fundamental no lograría sus objetivos, luchó
hasta el final por, al menos, organizar una expedición para libertar a
Cuba y Puerto Rico. Ninguno de los Acuerdos del Congreso fue ratificado
por ninguno de los participantes.
Pocos años después del Congreso muere
Bolívar, y algo menos de dos décadas después, EE.UU. arrebata a México más
de la mitad de su territorio. Demasiado pronto comenzaron a cumplirse los
temores del Libertador. La continuación de la historia es tan larga que ha
sido objeto de libros enteros: intervenciones, invasiones, usurpaciones,
saqueos, robos, genocidios, transculturización, dominación, en diversos
campos, de los pueblos de Latinoamérica y el Caribe por parte de los
gobernantes norteamericanos.
Lo más importante de todo es que esto
.no es sólo historia, es la vida del presente. La dominación, intervención
y explotación de nuestros países por el imperialismo, llena de miseria a
«Nuestra América» e impide su desarrollo autóctono e independiente. Y
tampoco son historia solamente las ideas del Libertador que culminaron en
la convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá. Es la unidad de
nuestras naciones, su acuerdo permanente, su unión en alguna forma no sólo
económica, sino también política, el mejor instrumento para lograr la
independencia, la nueva independencia, la moderna independencia, es este
mundo telecomunicado, de comercio y economía mundiales
Lo cierto es que EE.UU. desarrolló una
activa labor contra el Congreso y contra Bolívar, envió los delegados al
Congreso con Instrucciones concretas de oponerse a sus objetivos y obtener
acuerdos comerciales...
En inaceptable cómo se ha querido
ignorar el contenido del Congreso Anfictiónico, las concepciones
bolivarianas y el día 22 de junio. Da dolor ver que estudiantes de
bachillerato o universitarios desconocen el magno evento y su
significación.
Hemos querido simbolizar las
concepciones libertadoras declarando el 22 de junio «DIA DE LA UNIDAD DE
AMÉRICA LATINA y EL CARIBE». Numerosas organizaciones nacionales y
mundiales han compartido este propósito. Desde la Casa de la Cultura de
Aragua de Barcelona, hasta el Parlamento Latinoamericano y el Congreso
Mundial de la Paz, han acordado en sus sesiones declarar el 22 de junio
Día de la Unidad Latinoamericana y del Caribe. También lo han hecho la
Federación Latinoamericano de Periodistas (FELAP) y la reunión de Partidos
Comunistas de América Latina. Vamos a llevar la idea a las organizaciones
juveniles y estudiantiles, así lograremos que nuestros jóvenes y
estudiantes sepan el magno contenido del Congreso Anfictiónico de Panamá.
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* Abogado |