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«Han pasado 8 años y
muchos creían que no aparecería más nunca, pero ahora lucirá de nuevo en
La Habana una colla plena de buenos augurios para toda la humanidad
progresista. Es el cometa de la esperanza.»
Un Festival que sigue junto a la
Juventud Comunista de Venezuela.
Gabriel A. González
Chevige C. González
El Festival Mundial de la Juventud y los
Estudiantes vuelve a despertar el entusiasmo y el compromiso de las nuevas
generaciones, «por la solidaridad antiimperialista, la paz y la amistad»,
por la conquista de una tribuna permanente para el debate sobre los
problemas que ponen en peligro la existencia de toda la humanidad.
El primero de estos eventos nace en
Praga, 1947, aliado de las ruinas dejadas por la Segunda Guerra Mundial;
aliado del sacrificio de la resistencia soviética que se impuso al Eje
fascista y lanzó al vuelo la posibilidad de conquistar un nuevo mundo para
la humanidad. Venezuela no podía estar ajena a su entorno global. Un
reciente golpe de estado había acabado con el proceso de democratización
iniciado por Isaías Medina Angarita. En esos mismos años de gran
convulsión política para nuestro país, se fundaría una organización que
llegaría a jugar un papel protagónico en el derrocamiento de la dictadura
de Marcos Pérez Jiménez y en el proceso de la lucha armada de los años 60
y en el desarrollo de las luchas populares y estudiantiles, hasta estos
días; la Juventud Comunista de Venezuela.
Eran los años de auge revolucionario. La
JCV se uniría al conjunto de Juventudes Comunistas que, a nivel mundial,
auspiciarían la conformación de una estructura que convocara, también, a
todo tipo de organizaciones progresistas, con la idea de ganar un espacio
para que los jóvenes del mundo, sin distinción de razas e ideologías,
pudiesen manifestar la solidaridad que une a todos los pueblos de los
cinco continentes. Esta organización amplia sería la Federación Mundial de
Jóvenes Democráticos (FMJD).
La materialización del 14vo. Festival
significa la reiteración del compromiso histórico adoptado por los jóvenes
fundadores de esta organización: «Juramos recordar esta unidad forjada en
el mes de noviembre de 1945. No solamente hoy, no solamente mañana, este
año, sino siempre. Hasta que hayamos construido el mundo con que hemos
soñado y por el cual hemos luchado. Juramos edificar en todo el mundo la
unidad de la juventud de todas las tazas, colores, nacionalidades y
creencias. Eliminar de La Tierra toda huella de fascismo. Establecer entre
todos los pueblos del mundo una internacional y sincera amistad».
Desde ese 1947, cuando la juventud
checoeslovaca recibió en Praga, 17 mil entusiastas delegados de 71 países
del globo, la tradición del Festival Mundial ha significado el recorrido
consecutivo por las ciudades de Budapest, Berlín, Bucarest" Varsovia,
Moscú, Viena, Helsinky, Sofía, otra vez Berlín, La Habana, otra vez Moscú
y Pyonyang. 50 años que han marcado huella para las juventudes del mundo,
y que han de celebrarse por todo lo alto, en una isla que se ha
constituido en una verdadera trinchera de la esperanza.
La Habana, del 28 de julio al 6 de
agosto
El restablecimiento del entusiasmo por
el Festival Mundial de la Juventud y los Pueblos del Mundo, será posible a
90 millas de la principal potencia imperialista del capitalismo mundial.
En una isla que representa
la dignidad humana enfrentada por
naturaleza a las agresiones y pretensiones del gran capital: una isla que
encarna las aspiraciones de todos los pueblos de América y que se alza
imponente venciendo los innumerables obstáculos que la tozuda e infame
imbecibilidad yanqui le ha impuesto.
Es así como entre el 28 de julio y el6
de agosto del presente año, miles de jóvenes se reunirán para demostrar la
solidaridad de los pueblos del mundo para con un país que hoy vive uno de
los períodos más difíciles de su historia, pero que no retrocede ni un
paso en el desarrollo de una Revolución que ha conquistado grandes logros
en cuanto a salud, educación, cultura y deporte. Estos jóvenes, además,
tendrán la posibilidad de debatir en tomo a los principales problemas que
agobian a las nuevas generaciones. Los problemas globales: la paz, la
autodeterminación de los pueblos, la solidaridad antiimperialista, el
desarrollo, la pobreza, el medio ambiente, los derechos humanos, el
empleo, la educación, la salud, el sida, las drogas, el racismo, la
xenofobia, la discriminación, el género, la cultura, los deportes y otros
temas que involucran las preocupaciones y las luchas de los jóvenes en el
mundo.
Las expectativas de participación en
este 14 Festival son alentadoras, se esperan delegaciones de 29 países de
América, 37 de Europa, 21 de Asia, 25 de África y 2 de' Oceanía, sumando
aproximadamente mil delegados internacionales, esperando, además, que la
delegación cubana sea de próximamente 1400 personas. Venezuela aspira ser
representada por un mínimo de 300 delegados, avalados por un Comité
Nacional Preparatorio de la más amplia conformación en su estructura.
Para la celebración del Festival, la
juventud y el pueblo cubano han venido asumiendo con gran responsabilidad
su papel como anfitriones de este magno evento de la juventud mundial. Aún
cuando toda esta nación apenas está saliendo de la más dura crisis en la
historia de la Revolución, todo parece indicar que este XIV Festival
Mundial no dejará de ser un gran éxito y que los jóvenes de todo el mundo
serán premiados con una hermosa experiencia, difícil de olvidar.
Por otra parte, es bueno señalar que en
La Habana ya se respira un ambiente festivo motivado por el desarrollo de
los preparativos que lleva a cabo todo el pueblo cubano para recibir a las
numerosas delegaciones. En todo el mundo numerosos jóvenes y estudiantes
también se preparan con entusiasmo a participar en el Festival, el Comité
Nacional Preparatorio de Venezuela, por ejemplo, conformado a su vez por
Comités Regionales Preparatorios en la mayoría de los Estados del país,
emprende el trabajo para que la delegación venezolana, asistente a La
Habana, tenga el carácter amplio que amerita este evento. De esta manera
es como se prepara que todo los artistas, músicos, escritores,
deportistas, ponentes, interesados en el Festival se integren a las
comisiones de trabajo que intentan realizar las actividades que permitan
el autofinanciamiento de una delegación venezolana que sea capaz de
representamos en la lucha «Por la solidaridad antiimperialista, la paz y
la amistad.
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Miembros del Comité Nacional
Preparatorio XIV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. |